Músico fue uno de los impulsores del jazz afro-cubano

El clarinetista ícono del jazz afrolatino, Prudencio Mario Bauzá Cárdenas, nació el 28 de abril de 1911 en La Habana, Cuba. En su juventud recibió entrenamiento clásico del clarinete y comenzó su carrera con la Orquesta Filarmónica de La Habana.

Llegó a Nueva York por primera vez en 1926 donde fue expuesto al jazz. Posteriormente, regresaría a La Habana para trabajar con la filarmónica pero regresaría a la gran ciudad en los años treinta para trabajar con los músico cubanos Antonio Machin y Don Azpiazu.

En esta década cambió la Conga por el Jazz y el clarinete por la trompeta para tocar con la banda de Chick Webb. Pero luego se marcharía en 1938 y en 1939 se uniría a la banda de Cab Calloway para tocar en el Savoy Ballroom de Harlem, Nueva York.

Bauzá famosamente le presentó varios artistas nuevos, que luego se convertirían en íconos del jazz, a veteranos incluyendo Ella Fitzgerald a Chick Webb y Dizzy Gillespie a Cab Calloway.

En 1940 Bauzá unió fuerzas con su cuñado, Francisco “Machito” Pérez Gutiérrez para formar su primer orquesta. Mario y su banda se presentaban en el antiguo Palladium de la ciudad de Nueva York interpretando el cha-cha-cha, la rumba, el mamo y el jazz. A partir de este momento empieza a darse a conocer la fusión del jazz con música afro-cubana en los arreglos de Bauzá.

En las siguientes décadas, Bauzá grabó y se presentó en conciertos regularmente.

En 1975 fue parte del disco "Dizzy Gillespie y Machito: Afro-Cuban Jazz Moods” que consiguió una nominación al premio Grammy. En los años ochenta también vivió un resurgimiento en popularidad gracias al redescubrimiento de la música latina por parte del público norteamericano.

Bauzá continuó presentándose en music halls y clubes hasta su muerte. Lanzó el disco "Mario Bauza and his Afro-Cuban Jazz Orchestra: My Time is Now” y poco después falleció de cáncer el 11 de junio de 1993 a los 82 años de edad en su casa en la ciudad de Nueva York.